"Alomojó" no soy muy parcial en mis reflexiones acerca del ex-director General de Policía, Agustín Díaz de Mera: he vivido en Ávila los años en los que gobernó la alcaldía. Y Ávila, como todos sabemos, pese a que el número de inmuebles se esté duplicando, es una ciudad muy pequeña. Se conoce todo el mundo. Se saben los trapos sucios de muchos personajillos de la vida pública.
En primer lugar, Díaz de Mera es el típico abulense, con apego a su tierra, con esa socarronería y esa actitud campechana de la que tanto abusan los castellano-leoneses (¡no quiero ofender a ninguno,ojo!¡tengo más amigos abulenses que de ninguna otra parte!). Esa actitud cañí del pasotismo ibérico, esa dignidad patria llena de dobles morales y sucios secretos. No me gusta mucho, pero bueno, son apreciaciones personales sobre la personalidad de este tipo.
Pero aún hay más: su gestión como alto mando policial fué similar a la que llevó a cabo como alcalde... patética. Muchos favores personales a los amigotes, y un desprecio absoluto por la ciudadanía (y en esto tengo que decir que los abulenses tienen lo que se merecen: seguirá habiendo aplastantes mayorías absolutas del PP pese a ser una alcaldía repleta de constantes batacazos para sus conciudadanos. Prefieren eso al "terror rojo"). Se inauguraban horripilantes plazas muchos meses antes de estar terminadas. Se levantaban edificios estéticamente inmorales con TODA la ciudadanía en contra. Y el abuso policial tomaba en ocasiones tintes dramáticos (palizas a jóvenes en comisaría por encontrarse una "china" a 200 metros del jóven en cuestión, por ejemplo).
Después pasó de "mandar" a la policía municipal (desde la alcaldía, entiéndase) para "mandar" con mucho más "mando" a la Policia Nacional de todo el país. Fué la época del "cuasi- Estado de Sitio" en el País Vasco, donde la juventud abertzale, y todos los independentistas en general no dejaban de encontrar argumentos para utilizar la violencia y el asesinato como medios políticos.
Ahora nos sorprende (en realidad lleva diciendo estas chorradas desde el mismo 11-M, los abulenses lo saben bien) ante el juez: tiene una cantidad tremenda de fuentes super-secretas que tiene que protejer de no se sabe qué peligro, según las cuales el 11-M lo hizo ETA. Bueno, eso decía antes, ahora dice que fueron los islamistas pero con ayuda de "la ETA". Brillante el juez: ha iniciado una instrucción por delito de desobediencia grave a la Autoridad y le ha metido una multa de 1.000 Euros (una propinilla para el bueno de De Mera).
Según dice, tiene mucho miedo de que la fuente esté siendo vigilada, y tiene un gran respeto por el cuerpo policial, así que, al pobre, el juez le pone en el compromiso de decidir entre la Ley y la moral.
Deje de intentar ganar protagonismo a base de mentiras, señor Díaz de Mera. Ocúpese de sus problemas personales, que son bastante grandes. Deje de vomitar estupideces. Pare de jugar con la vida de inocentes. Es usted un degenerado, da asco y pena, y merece ser apartado para siempre de la "vida pública". Deje que la vida continúe libre de sombras como usted.
"Es preferible la injusticia al desorden, decía el abuelo al abrocharse el uniforme"