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miércoles, 23 de mayo de 2007

El fin de las ideologías

Para Nicolas Sarkozy, igual que para la mayoría de los "liberales", ha llegado (llegó desde el principio) la Edad del Fin de Todas las Ideologías, o algo por el estilo. Ya no hay izquierda ni derecha. Ni siquiera Progresistas y Conservadores. Ya no existe el bien ni el mal (mientras se esté de su lado), y mucho menos una forma correcta de hacer política distinta de la suya.

Es por eso que a los derechistas les gusta tanto denominarse "de centro". En parte por vergüenza e impopularidad, en parte porque el liberalismo, hasta el más conservador (¿?), necesita crear un vacío ideológico, moral, económico (el mercado "vaciado"), y, en último término, político. Lo necesita porque si no no tiene sentido: el liberalismo parte de la base de la absoluta igualdad de todo (todo lo que merece tenerse en cuenta) sin distinciones de ningún tipo: sea usted el hombre más rico del mundo, o el esclavo más humillado de la historia, usted merece el mismo trato, las mismas oportunidades y tiene las mismas responsabilidades. Por lo tanto, debe pagar los mismos impuestos, recibir las mismas ayudas, y, si no es capaz de llegar a algún sitio, mala suerte. Si no puedes pagarte tu salud, te mueres. Si no puedes pagar tu educación, te quedas analfabeto. Es el darwinismo llevado al absurdo. Es justo lo opuesto a la izquierda, sea cual sea su color, pues ésta se basa en la superación de las desigualdades mediante la lucha: Dar más al que menos tiene. Discriminar en positivo para restituir los agravios.

Pero a TODOS los pensadores neoconservadores les encanta esta ideología aparentemente nihilista: Rajoy escribía, antes de ser un "pez gordo", articulos en los que defendía que las personas ricas lo son porque, de forma natural, y dada su calidad humana, han logrado ese status, y por tanto son seres humanos superiores a otros.

Sarkozy está de lleno en esta línea, pero la recorre de forma peligrosa: Es de centro, ha declarado el fin de "la izquierda y la derecha", con un socialista y un ecologista en su gobierno, y hasta...¡con una inmigrante! (como él) pero se niega a reconocer que Turquía es tan europea como Bulgaria, y plantea una "liberalización" de Francia y de Europa a lo bestia.

"¿Veis como soy moderado? hasta tengo una negrata en mi gobierno", es así como suena su manera de hacer política, la misma de Bush (con una afroamericana que puso mucho esfuerzo en que la comunidad negra no vote en los EUA), la misma que Franco, que utilizaba "moritos" para hacer su guerra.

Caundo todo da igual, cuando no importa nada, y todo es relativo y hueco, no hay ningún fin de las ideologías: es el auge del fascismo y otras SUPER-ideologías similares. El centro cada vez es más extremo, y los partidos de extremo-centro son mayoritarios. Su ideología, aunque cueste creerlo, es la favorita del pueblo occidental: Todo da igual, pasemos de votar, pasemos de esforzarnos intelectualmente, todos son iguales, sólo me importa lo mío.


"Tranquilo, no te pongas nervioso, tranquilo ¡Tranquilo, majete, en tu sillón!"

martes, 8 de mayo de 2007

Batacazo en Francia

La candidata Socialista a la Presidencia francesa ha sido derrotada por el inmigrante ultra Nicolas Sarkozy, criticado por Le Pen el nazi, por robarle "ideas" y actualmente tomandose un "relax". Los Franceses (una abrumadora cantidad de franceses) han elegido el discurso "moralista", "serio", y de "mano dura" para continuar la V República. Por poco, pero así ha sido, en detrimento de un proyecto novedoso, plural, progresista y de tremenda significación política en el sentido de un cambio a nivel internacional.

Tengo múltiples reflexiones al respecto, pero hay una que es la que más me incomoda de todas: pensar que la derrota de la candidata no ha sido una derrota del proyecto progresista, sino una derrota femenina.

Me explico. Los disciplinados votantes de la derecha van a votar a su candidato. Sea quien sea: Sarkozy, Merkel, Esperanza Aguirre (ejem...). Los votantes reflexivos y críticos de la izquierda tienen dudas. Y en este caso hay una tremenda "duda de género": hay mucho proletario votante de la izquierda, que, sin embargo, no se ha enterado todavía de que las mujeres y los hombres valen igual. ¿Era probable que Ségolène se llevara votos de mujeres que a priori votarían a la derecha? dudo que fueran muchos votos. Por el contrario, sí opino que muchos hombres "de izquierdas" han votado a Sarkozy para no dejar la Presidencia de la República en manos de una mujerzuela, que, vaya usted a saber cómo acaba dejando el país.

Por otra parte pienso que es mejor. Merece ese puesto sin el voto de esos necios. Eso sí, lo que aquí no vale es el argumento de que la abstención castiga a la izquierda. Si con un 80% de participación no se han ganado las elecciónes, es que la izquierda tiene que replantearse muchas, muchísimas cosas.

Lo que me llama mucho la atención es la "madurez" política que, hasta cierto punto, nos saca Francia de ventaja. Ojo, no digo que sean la panacea de los sistemas políticos. Pero nadie habla hoy de Las Dos Francias. Y van unos 700 detenidos en las ciudades francesas. Parece que una nueva "muchachada" tenía demasiadas ilusiones en un proyecto que no condenaba el 68 (como si eso fuera revolucionario) y se niega a aceptar a un Presidente de la República que llamó, como Presidente de Interior, basura a los inmigrantes de los suburbios. Un tipo que proclama la moral tradicional... esa moral tradicional que le permite estar casado, pero pasear públicamente con su amante. Esa moral tradicional según la cual Francia va a estar gobernada, a partir de ahora, con mano de hierro. Una moral tradicional que califica a Europa como una tontería de liberales. Una moral que se presenta cómo única, como si no fuera moral el proyecto de Royal, y del resto de la izquierda francesa.

En fin, un muy mal resultado para Francia, para Europa, y para el mundo, como explica Cotarelo en su "reflexión sobre la izquierda".

700 jovenes mosqueados detenidos. Aún hay una llama encendida. Va por aquel mayo que nos obligaron a olvidar.