martes, 11 de marzo de 2008

cogiendo aire

Si aún no he escrito nada sobre las elecciones es porque aún estoy "en ello". Pensándomelo, reflexionándo, tomando aire...

El resultado me dejó bastante frío: finalmente, sucedió lo que temíamos, el socio prioritario del gobierno va a ser la derecha democristiana catalanista. Mal empezamos.

Decía Escolar que ha vencido el ZP de izquierdas, ya que lo ha hecho a costa del voto de Izquierda Unida y otras organizaciónes "a la izquierda del PSOE". No puedo estar demasiado de acuerdo: flaco favor se le hace a esa izquierda (real, según se dice) si su voto se concentra en el centro-izquierda moderado. Que se lleve esos votos no significa que vaya a gobernar para ellos. Un partido gobierna según su programa, su ideario, su compromiso, sus promesas, y algunos otros factores, pero no necesariamente gobierna en función de las sospechas que tenga sobre si su electorado es más de izquierdas o más moderado.

No nos engañemos, vamos a tener que confiar en la capacidad de Zapatero de seguir llevando a cabo proyectos valientes y progresistas por sí solo, ya que ya no existen fuerzas que le presionen por su izquierda. En mi opinión, es un desastre; no puede dejarse el progresismo abandonado a su suerte, pendiente de que alguien tome o no la decisión correcta. Ahora, más que nunca, cobra sentido aquello de "Zapatero, no nos falles".

Por otra parte, la derecha no sale escarmentada ni lo más mínimo, ya que su derrota, además de esperada, ha sido parcial, y por lo tanto no supone una gran crisis. Veremos en los próximos días si la niña de Rajoy, aunque no se llame Victoria, se acaba llamando Esperanza. Ya he comentado que me gustaría bastante que así fuera. Exportar a Aguirre al resto del estado es lo mejor que le puede pasar a la izquierda.

En último lugar, opino que esa "izquierda real" debe tomar nota. Algo se ha hecho demasiado mal para que el voto útil triunfe de forma tan descarada. Personalmente, me gustó mucho la campaña de IU, me gusta mucho Llamazares y le tengo un gran respeto. Pero no sirve. Quizá, lo que mejor le viene a esa izquierda es volver al raca-raca de los tiempos de Anguita, a la doble pinza para el PSOE, a la crítica dura. Pero entonces suele llegar la derecha...

tenemos que cambiar algo

jueves, 28 de febrero de 2008

Lo que faltó en el debate

Copio de www.escolar.net :

78.550 mujeres maltratadas bajo protección judicial

71 asesinadas en 2007

17 en lo que va de 2008

4 sólo el martes pasado

2 acuchilladas ayer

….

0 minutos en el debate del lunes


Y añado: Imposibilidad de celebrar legalmente el día de la mujer trabajadora, debido a que en nuestro país, la víspera de elecciones, la democracia queda suspendida.

Debatir

Rompo el largo silencio para comentar las últimas jugadas electorales. Los debates televisivos entre candidatos electorales tienen gran importancia, desde que Kennedy arrebató el resultado electoral previsible a Nixon.

La actual etapa "democrática" es denominada por muchos "democracia de audiencia" o "de opinión publica", porque el peso de la gobernabilidad no recae sobre el programa político ni la estructura organizativa global de el(los) partido(s) sino en el Super-Lider mediático: secretario general, número uno de la lista, presidente del partido, voz cantante, rostro en el cartel.

Es un modelo menos democrático que el anterior, en el que lo importante era cómo la estructura del partido lograba consensuar un programa político que EL PARTIDO defendía: se votaba a las siglas, al programa, independientemente de la cúpula poderosa que tubiera el parido (fruto de una necesaria burocratización del mismo). La aparición de los medios de comunicación de masas y el desarrollo de sistemas partidistas más "encorsetados" dilapidaron el desarrollo democrático en favor de un regreso a un sistema más personalista, corparativista,"marketinizado" y hasta caciquil si se quiere.

Los ciudadanos, desde entonces, con poca afiliación política o sindical, rara vez v
otan por convicción en un programa político. Votan a aquel líder que les inspira mayor confianza, el que parece menos ladrón de los dos, el que aparentemente miente menos, el que resulta más simpático, atractivo, el que conecta con uno, el que es "de los míos". Parece estúpido que se analice qué corbata llevaba Rajoy o qué gestos repetía más ZP, pero es que realmente eso era lo importante. El telespectador está recibiendo tanta información por ese "canal" como la que recibe al escuchar lo que dicen ambos contrincantes. O más.

O quizás no sea así: tal vez sí votamos convencidos de que tal o cual proyecto político es mejor que los demás (o más realizable, o más beneficioso para uno mismo). Si el caso es este, tenemos el siguiente panorama:

Si hacemos una encuesta para saber cómo se posicionan ideológicamente los españoles de 0 a 10 (de extrema izquierda a extrema derecha) obtenemos este gráfico:




Vemos que la respuesta más frecuente es el puro centro: los que no se consideran ni de izquierdas ni de derechas. Sin embargo, no son mayoría. Hay más ciudadanos de izquierdas y de derechas, pero su voto está decidido y dividido entre unos cuantos partidos que representan (más o menos) sus opiniones. Ergo, ganará el partido que logre llevarse sus votos fijos más un gran bocado de los votos de esa "mayoría" de centro. Ergo, la culpa de que los partidos de centro, tan parecidos entre sí nos gobiernen con discursos huecos y sin programa, es de una ciudadanía adecuadamente adoctrinada en la no radicalización: el resultado de unas elecciónes lo dicide una minoría despreocupada que elige al candidato que mejor le cae.

Lo óptimo sería tal vez que los resultados de esa encuesta nos dieran como resultado un gráfico en forma de M de McDonald's: con mayoría de ciudadanos de centro-izquierda y mayoría de centro-derecha, pero ninguno de "centro indeciso". Entonces, sería fácil hablar de debates múltiples, sistemas multipartidistas, y del sentido de un debate entre dos líderes, esto es, DEBATES PRESIDENCIALES, o sea, tendríamos que vivir en una república.

Como no es el caso, la única importancia de los debates reside en saber si alguno de los 2 candidatos logrará un vuelco electoral: el PSOE para lograr una mayoría amplia, en vez de por los pelos (que de momento es lo que va a pasar) y el PP para tratar de ganar. Y como Rajoy lo tiene muy pero que muy difícil, sólo le queda rezar para no meter demasiado la pata y provocar un descalabro que supondría su inmediata dimisión.

Pero da igual: ahí estarán Aguirre, Pizarro, Acebes-miente y Zaplana para trepar hasta la cima y dejarlo todo en la derecha tal y como está. Doy mi apoyo a esto, pero ahora es hora de debatir cómo vamos a hacer para que continúe gobernando la izquierda, esa que ha gobernado en la primera mitad de la legislatura, esa que ha sido el primer gobierno de izquierdas de este país desde la II República. Esa y no otra.

miércoles, 23 de enero de 2008

Demócratas con descuento




Fíjense en la foto: ¡han llegado las rebajas! Democracia al 50%

martes, 22 de enero de 2008

Ávila: ejemplo de sostenibilidad económica



Lo reconozco, cuando estoy en Ávila hay algo que me incomoda: saber que estoy absolutamente rodeado de tontos masocas.

Los abulenses eligieron una vez, con mayoría abrumadora a un tal Ángel Acebes. Éste alcalde se empeñó en que la ciudad debería tener universidad propia. Hasta aquí nada que objetar (de hecho pienso que eso es precisamente lo que la ciudad necesita más urgentemente). Pero decidió que lo mejor era levantar un templo religioso donde una muchachada españolista y de bien obtuviera después de un tiempo por allí algún titulito oficial.

Durante muchísimo tiempo la Universidad Católica de Ávila se anunciaba a bombo y platillo en todo el país. Pero no estaba homologada. Recibir sermones, se podía. Recibir títulos, no. Ya había abierto sus puertas a los escasos alumnos que decidieron ir, cuando aún no era oficialmente una universidad. Pero la legalidad llegó: Acebes ya no era alcalde de Ávila, sino ministro en el Santo Gobierno de España.

Los años pasaban, las titulaciones ofrecidas crecían, los cursos se sucedían, pero el número de alumnos era alarmantemente bajo. Algunos alumnos, en la soledad del entorno, decían ver entre los matorrales al chupacabras y al cojo-manteca susurrando obscenidades.

La situación empeoraba día tras día. La UCAV se volvía económicamente insostenible. A algunos (rojos y titiriteros) se nos ocurría cabrearnos y utilizar argumentos en favor de la enseñanza pública y de cómo ésta sí sería mucho más sostenible. Paparruchadas

Ávila votaba una y otra vez las mismas siglas. Dicen que en ciudades pequeñas no se vota a partidos, sino a las personas. Me duele el estómago de reír. Se suceden las mismas mayorías aplastantes, simpre con el mismo runrún... "pa' qué". Unos, "paqué votar", otros "paqué cambiar el voto, si estamos muy bien". y si la universidad es, en términos económicos, un agujero negro, no pasa nada, se recalifican unos terrenos, los vende el Obispo por 19 millones de Euros, y a seguir funcionando. ¿Véis como sí es sostenible?

Pues bien, a todos los que votaron al PP en Ávila, los que votaron SÍ a la Iglesia en la política, SÍ a la UCAV, SÍ al crecimiento urbano surrealista, SÍ a la degradación laboral en la ciudad, SÍ al mercadeo de personas, SÍ al Carrefour, SÍ bwana... a todos ellos, digo: TOMAD. RECOJED DEL SUELO CON GESTO SERVIL LO QUE VUESTRO DIOS HOMNIPOTENTE OS TIRA CON DESPRECIO. Recogedlo con la dignidad cristiana que exhibís en las manifas. Poned la otra mejilla, una y otra vez, hasta que os sangren los carrillos. Contemplad la Universidad a la que vuestros hijos nunca irán, contemplad el suelo que pisáis, tan sagrado que su valor es ya incalculable. Recoged de ese suelo lo que habéis sembrado.

Y no se olviden de votar.